El motorista pone el cuerpo donde el conductor de un turismo pone la carrocería. Por eso, a igualdad de impacto, las lesiones son más graves, las secuelas más frecuentes y la recuperación más larga. Y por eso las aseguradoras discuten estos expedientes con especial dureza.
La ley parte de que responde el conductor
El artículo 1.1 de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor establece una responsabilidad basada en el riesgo creado por la conducción. En los daños a las personas, el conductor solo se libera si prueba que el accidente se debió a culpa exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción. La propia ley aclara que los defectos del vehículo no constituyen fuerza mayor.
Esto importa más de lo que parece. No es usted quien tiene que demostrar la culpa del otro conductor: es el otro conductor quien tiene que demostrar la suya para librarse. Cuando la aseguradora le plantea la conversación al revés, está invirtiendo la carga que la ley le impone.
El casco y la reducción de hasta el 75 %
El artículo 1.2 permite reducir la indemnización cuando la víctima ha contribuido al daño, y menciona expresamente el hecho de no utilizar casco u otros elementos de protección. La reducción puede llegar al 75 %.
Ahora bien, no es automática. Para que opere hay que acreditar que esa omisión agravó las lesiones concretas que usted sufrió, y en qué medida: un traumatismo en una pierna no se agrava por no llevar casco. Es una discusión técnica que se gana con informe médico, no con impresiones, y es una de las que más dinero mueve en un expediente de moto.
El perjuicio estético, la partida que más se olvida
El baremo de la Ley 35/2015 valora el perjuicio estético como una partida autónoma dentro de las secuelas, distinta de la limitación funcional. Cicatrices, injertos, material de osteosíntesis visible o asimetrías se puntúan aparte.
En los siniestros de moto es habitual que la oferta de la compañía valore la secuela funcional y pase de largo por la estética, o la reduzca a una cifra simbólica. Revisar esa partida es casi siempre rentable.
Cómo trabajamos su caso
- Recuperamos el atestado y, si hace falta, encargamos una reconstrucción del siniestro.
- Seguimos su evolución médica hasta la estabilización: no se negocia con una curación a medias.
- Cuantificamos con el baremo partida por partida, incluido el perjuicio patrimonial que casi nadie reclama.
- Si la oferta no es razonable, demandamos. Antes de acudir al juzgado es necesaria una reclamación previa a la aseguradora.
Primera visita gratuita
Si ha sufrido un accidente de moto o ciclomotor, cuéntenos su caso sin ningún compromiso. Le atendemos en nuestras oficinas de Girona (Carrer Nou 12) y Blanes (Carrer Anselm Clavé 80), o por videoconferencia si le resulta más cómodo.
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